Ser un faro de esperanza y transformación espiritual en la región de la Patagonia, iluminando las comunidades con el amor de Cristo, fomentando el crecimiento integral de las personas y promoviendo el impacto social y espiritual para glorificar a Dios. Aspiramos a ser reconocidos como un agente de cambio, donde cada vida tocada se convierta en un testimonio vivo del poder transformador de la fe.
Desde 1997, bajo el liderazgo del misionero Eduardo Shuster, hemos trabajado con pasión y dedicación para llevar el mensaje del Evangelio a la región de la Patagonia. Nuestro propósito es:
Confiamos en que, hasta el 2025 y más allá, seguiremos siendo instrumentos de Dios en la transformación espiritual y social de la región.